Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Todo hombre tiene su manía.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Esto es pan para tu matate.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Las penas solteras, son más llevaderas.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
El que tiene capa, escapa.
No hay primera sin segunda
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
El yerro encelado, medio perdonado.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Un real de deuda, otro acarrea.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Justo peca en arca abierta.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
La última cuenta la paga el diablo.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
A candil muerto, todo es prieto.