Al capón que se hace gallo, azotallo.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Va para atrás como el cangrejo.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Dos capitanes hunden el barco.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
A chica boca, chica sopa.
Hay quien las mata callando.
Al perro muerto, échale del huerto.
A árbol caído, todo son piedras.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Criados, enemigos pagados.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Su ladrido es peor que un mordisco
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
De puta a puta, taconazo.
Por la boca muere el pez.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Quien hizo una, hará ciento.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
No coma cuento coma carne.
Cuerpo descansado, dinero vale.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.