Vieja que baila, mucho polvo levanta.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
A buen capellán, mejor sacristán.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Ahullama no pare calabaza.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
En claustros de locos, están los más pocos.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Vale más ser ralos que calvos.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Demasiada amistad genera enfados
El cebo oculta el anzuelo.
Al asno rudo, aguijón agudo.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Se goza más amando que siendo amado
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
A perro viejo no cuz cuz.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Es el mismo perro, con diferente collar.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Más mueren de hartos que de faltos.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Quien tenga tiempo que no espere
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Buey muerto, vaca es.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
A donde va la gente, va Vicente.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Todo va a parar al dedo malo.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.