él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Donde manda el perro, se ata al amo.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
El que huye, obedece.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Adulador; él es tu enemigo peor.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Al nopal nada más lo visitan cuando tiene tunas.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Redondear la arepa.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
A donde va la gente, va Vicente.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
A enemigo que huye, puente de plata.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
La variedad place a la voluntad.
Conozco al viajero, por las maletas.
Darle a uno mala espina.
Quieres más o te guiso un huevo.
No digas no sin saber por qué no.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Todo mi gozo en un pozo.
Untar la carreta para que no chirrié.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Un clavo saca a otro clavo.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Parecer uña y carne.