Todos los oficios son difíciles.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Escribir despacio y con buena letra.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Al buen pagador no le duelen prendas.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Perro no come perro.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Del cuero salen las correas.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Componte para el marido y no para el amigo.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
El que la hace, la paga.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Pan y vino y carne, a secas.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Matar dos pájaros con una piedra.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Más duro que sancocho de pata.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Saber poco obliga a mucho.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El que no mira adelante, atrás se queda.
A caracoles picantes, vino abundante.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Por una senda escarpada, la maleta es más pesada.
Cólera de amantes resurgir del amor