Donde va el mar, que vayan las arenas.
Ojo por ojo, diente por diente.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
El fruto prohibido es el más apetecible.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
El que con lobos anda a aullar aprende.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Casa hecha, bolsa deshecha.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Agrandado como alpargata de pichi.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
Barájamela más despacio.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
A donde las dan, allí las toman.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Casa mal avenida, presto es vendida.
No hay bueno caro ni malo barato.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Más vale tender la mano que el cuello.
Yegua cansada, prado halla.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Poco y entre zarzas.
Gente de navaja, poco trabaja.
La necesidad conduce a Dios.