Creer a pie juntillas.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Comer y rascar todo es empezar.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
La suerte no es para quien la busca.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Ítem de lista viñeteada
De usar y abusar, hay el canto de un real.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Casa revuelta, huéspedes espera.
El uso es maestro de todo.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
La casa quemada, acudir con el agua.
La necesidad hace maestros.
El cornudo es el último que lo sabe.
Donde hay querer, todo se hace bien.
El que se convida, fácil es de hartar.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Habiendo don, tiene que haber din.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Cosa rara, cosa cara.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.