Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Averiguelo, Vargas.
Caro compró el que rogó.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Lo que haces, encuentras.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Hacer ruido, para sacar partido.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
El mal para quien lo fuere a buscar.
El que tiene sed, busca agua.
Pedir peras al olmo.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Probando es como se guisa.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Para prosperar, vender y comprar.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Ver para creer.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
No jales que descobijas.
Hacer oídos de mercader.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Agarrando aunque sea fallo.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Rascar y comer comienzo ha menester.
No busques a la vez fortuna y mujer.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
De lo perdido, lo que aparezca.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Pedir las perlas de la virgen.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Hasta ajustar, regatear.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
El que quiere besar, busca la boca.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.