Oír campanas y no saber dónde.
Lo que va viene.
Amor comprado, dale por vendido.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
A donde va encuentra un problema
Quien no madruga, no caza boruga.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
El burro al ratón le llamó orejón.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Los casados, casa quieren.
Bueno de asar, duro de pelar.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
El mucho joder empreña.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Comer arena antes que hacer vileza.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Al que le venga el guante que se lo calce.
El que quiera peces que se moje el culo.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
A gran arroyo, pasar postrero.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Hacerle a uno la pascua.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Casarás y amansarás.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?