Quien no arde en llamas no inflama
La madurez solo se vive una vez.
Ahí está la madre del cordero.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Al que come beleño, no le faltará sueño.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Redondear la arepa.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Año de brevas, nunca lo veas.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Más vale poco que nada.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Para cerdos, buenas son bellotas.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Quien cae no tiene amigos.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Hacerte amigo del juez
El que nada no se ahoga.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Al que no le saben, le inventan.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Sarna con gusto no pica.