Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
El ojo del amo engorda el ganado.
El que nace capacho, muere serón.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Malo es cojear delante de un cojo.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Más vale loco que necio.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
A un bagazo, poco caso.
Siempre es pobre el codicioso.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
El que es pendejo ni de dios goza.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Agrandado como alpargata de pichi.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
No juzgues el barco desde tierra
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.