Está como abeja de piedra.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Por Navidad cada oveja a su corral.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
La falta de progreso significa retroceso.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Cada cual en su corral.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Lo que dejes para después, para después se queda.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Pan duro, pero seguro.
Vale más el que sabe más.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Maíz comprado no engorda.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Buey que muge, todos le temen.
No se va al cielo a caballo.
Ladra de noche para economizar perro.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Ver pecar, convida a pecar.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Todo mono sabe en que palo trepa.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
No gastés pólvora en chimancos.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Carrera de caballo y parada de borrico.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Caga más una vaca que cien palomos.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.