Dádivas quebrantan peñas.
Cada gallina a su gallinero.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
No falta de que reirse.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
pajero como tenedor de oveja.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
La morena, de azul llena.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Pobreza, víspera de vileza.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Casa de Dios, casa de tos.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
El que con lobos anda a aullar aprende.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Fiado has, tu pagarás.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
El gallo donde canta come.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
En todas partes se cuecen habas.
Burro adornado, busca mercado.
La cama guarda la fama.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Encontrar al perro en la olla
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
En San Antonio todo puerco es bueno.