Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Casa cerrada, casa arruinada.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
El que ama, teme.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Conejo que bien corre, no lo asan.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Estrenar casas y domar potros, otros.
A cada cerdo, le llega su sábado.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Al tonto se le conoce pronto.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
El vicio, saca la casa de quicio.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Ignora al ignorante.
La zorra no se anda a grillos.
La buena hija dos veces viene a casa.
El necio cree que todo lo sabe.
La cabra siempre tira al monte.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Non se pode mamar e asubiar.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Un perro sabe donde se tira comida.
Mujer casada, casa quiere.
A la zorra, candilazo.