En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Buena condición vale más que discreción.
Hablando la gente se entiende.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
Un clavo saca a otro clavo.
Quien guarda valores, padece temores.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Lo malo sin maestro se aprende.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Para saber, has de leer.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
El rico nunca está satisfecho.
El vino no tiene vergüenza.
Mejor precavido, que arrepentido.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Quien bien quiere, bien obedece.
De persona palabrera, nunca te creas.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Guardas bien y no sabes para quien.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
El que se queja, sus males aleja.
Quien no se arriesga no conquista
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Oveja que anda, bocado halla.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
El necio dispara pronto sus dardos.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.