A la fuerza, ni la comida es buena.
Va como honda que lleva el diablo.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Puerco no se rasca en javilla.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Al loco y al fraile, aire.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Buena olla y mal testamento.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Ladran, pues cabalgo.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Bolsa llena, quita las penas.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Negocios de puercos, puerco negocio.
A chico santo, gran vigilia.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
El amor vence todo.
Haz lo que creas que está bien.
Es de bien nacido ser agradecido
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
Los extremos nunca son buenos.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.