A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Labrador lunero, no llena el granero.
Gota a gota, la mar se agota.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Ocio, ni para descansar.
Donde hay duda hay libertad.
Lleva más cisco que carbón.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Vale más el que sabe más.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Corre más una loca en chanclas.
Santo que no es visto no es adorado.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
La belleza más divina, también defeca y orina.
La pasión embellece lo feo
El que no agradece, al diablo se parece.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Pecado callado, medio perdonado.
El amor destierra la vergüenza.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
La intención hace la acción
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
A gallo viejo gallina joven.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
El que habla es el que peca.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.