Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Dar antes que amagar.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Caridad y amor no quieren tambor.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Más puede diligencia que ciencia.
No ser escaparate de nadie.
Cada villa, su maravilla.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Casa en canto, y viña en pago.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Gato meador, llena la casa de hedor.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Pueblo chico infierno grande.
De desgraciados está el mundo lleno.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Pan ajeno, caro cuesta.
El mejor cazador, miente más que caza.