No hay mejor salsa que el hambre.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
A caracoles picantes, vino abundante.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Más fea que un carro por debajo.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
No comas ansias.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Obediencia es noble ciencia.
El ama brava, es llave de su casa.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
De puta a puta, taconazo.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Cada cosa pía por su compañía.
La necesidad carece de ley.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
A lo que no puedas, no te atrevas.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Una abeja vale más que mil moscas
El que apura su vida, apura su muerte.
A quien le dan pan que no coma.
Mal acaba quien mal anda.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Un juego de cartas se juega con dinero
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Sarna con gusto no pica.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Nada con nada, total nada.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Lo malo nunca es barato.
Lo que no se conoce no se apetece.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Al amo comerle y no verle.
Mal hace quien nada hace.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
El que pestañea pierde.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.