Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Los bienes son para remediar los males.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Nadie regala nada a humo de pajas.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Abril, lluvias mil.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Agrandado como alpargata de pichi.
Acarrear leña para apagar un incendio.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
La mala paga , aunque sea en paja.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Mal de muchos, epidemia.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
El que come y no da, en el cielo lo verá.