Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Ningún rencor es bueno.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Como la espada, así la vaina.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
La adoración es una admiración trascendental
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
El ladrón no roba jamás una campana.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Los negocios no tienen ocio.
Cada dueño tiene su sueño.
Allega, allegador, para buen derramador.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
A un traidor, dos alevosos.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Un amigo vale cien parientes
Lo imposible, en vano se pide.
El haragán es el hermano del mendigo.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.