Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Cada cual en su corral.
Sal derramada, quimera armada.
Carne a carne, amor se hace.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Bienes y males, a la cara salen.
Diligencia vale más que ciencia.
A barbas honradas, honras colmadas.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
No hay tan buen compañero como el dinero.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
El que más puede, más aprieta.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
El que mucho come, poco adelgaza.
No gastes pólvora en gallinazos.
Racimo corto, vendimia larga.
Porfía mata venado, que no venablo.
No hay hermosura sin gordura.
Dar al olvido.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Obra con amores y no con buenas razones.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.