La cara bonita y la intención maldita.
Dádiva forzada no merece gracias.
El necio dispara pronto sus dardos.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Abogacía que no zorrocía.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Cuanto más se ama menos se conoce
A heredad vieja, heredero nuevo.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Con gente mal criada, nada.
Cada loco con su tema.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Orejas de burro.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Es mejor deber dinero y no favores.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Con afán ganarás pan.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Hacer favores, empollar traidores.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A falta de reja, culo de oveja.
Alábate cesto, que venderte quiero.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Gato gordo, honra su casa.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Jamás se ha quedado el oro de ser robado.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Estoy como gallo en corral ajeno
A gran calva, gran pedrada.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
El que siembra alguna virtud. coge fama.