Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Al loco y al aire, darles calle.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
El aburrimiento es una desgracia
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
A la hija mala, dineros y casalla.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
El que tiene salud es rico.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
No hay mejor aguijón que la necesidad.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
A la vejez, dinero y mujer.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
A buen hambre, no hay pan duro.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Comida que escasea, bien se saborea.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Por la caridad entró la peste.
Su ladrido es peor que un mordisco
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
El que más chifle, capador.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Gallina en casa rica, siempre pica.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Más se mira al dador que a la dádiva.