El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
La crianza aleja la labranza.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Mujer Besada mujer ganada.
La mejor bellota es para el peor marrano.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
En ningún apostolado falta un judas.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Mala boca, peces coma.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Buey que muge, todos le temen.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
A un bagazo, poco caso.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.