Amor de corneta, de diana a retreta.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Lo poco, nunca dio mucho.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Hombre de dos caras, arredro vaya.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Ante la duda, abstente.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Más ven cuatro ojos que dos.
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Enero desaloja las camas
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Hacer de toda hierba un fardo.
Capa de pecadores es la noche, señores.
En el pecado se lleva la penitencia.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Sé osado y serás afortunado.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Hombre prevenido vale por dos.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Cada uno es artífice de su ventura.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Comer verdura, y echar mala verdura.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Más ordinario que yogurt de yuca.