Comida hecha, amistad deshecha.
El sueño es alimento de los pobres.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El que paga manda y el que no se aguanta.
La mujer buena, inapreciable prenda.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Pan a hartura y vino a mesura.
Viejo es Pedro para cabrero.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
El que quiere subir inventa la escalera.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Lobos de la misma camada.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Por pedir, nada se pierde.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Con buenos modos se consigue todo
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Ni quito ni pongo rey.
Para ser bella hay que ver estrellas
A tal señor, tal honor.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Dar en el clavo.
Moro viejo, mal cristiano.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
El que la hace riendo, la paga llorando.