Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Difama, que algo queda.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Burro cargado, busca camino.
Quien sabe, sabe.
A otra cosa mariposa.
Hay que dar para recibir.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Puta en ventana, mala mañana.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Dame rojura y te daré hermosura.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Quien se excusa se acusa.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
A falta de pan, buenas son tortas.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Bien está cada piedra en su agujero.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
A consejo de ruin, campana de madera.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Paciencia piojo que la noche es larga.
El ducado nunca huele a robado.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Haber muchos cocos por pelar.
No hay tonto para su provecho.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Vida bien concertada, vida holgada.