La avaricia es la mayor de las pobrezas.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
La avaricia rompe el saco.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
La abundancia da arrogancia.
Quien más tiene, menos suelta.
Pedir más es avaricia.
De la abundancia viene la vagancia.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Siempre es pobre el codicioso.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
La abundancia mata la gana.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Pobreza, víspera de vileza.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Para el avaro, todo es caro.
Riqueza vieja es la nobleza.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
El avariento nunca está contento.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
La abundancia hace infelices a los ricos.
La magnificencia prestada, es miseria.
Pobreza no es vileza.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.