Zun de noche, se sube a un coche
Agua, como buey; y el vino, como rey.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Río cruzado, santo olvidado.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
El queso es sano que da el avaro.
Dar tiro.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
Viejo con moza, mal retoza.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Detrás de los pedos viene la mierda.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Al loco y al aire, darles calle.
En camino largo, corto el paso.
La sierra, con nieve es buena.
Del cuero sale la correa.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Lo robado no luce.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
El verano muere siempre ahogado
Necio que calla por sabio que pasa.
Más da el duro que el desnudo.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
La que no baile, de la boda se marche.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.