El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
El movimiento se demuestra andando.
Riña de amantes, agua referescante.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Por el becerro se amansa la vaca
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Beber sin comer, maña de ranas es.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Come santos, caga diablos.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Nadie se muere dos veces.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Hasta la muerte, todo es vida.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
El amor reina sin ley
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
A lo hecho, pecho.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
En el camino se enderezan las cargas.