Solo los pies del viajero saben el camino.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Para el último viaje, no es menester equipaje.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Todo laberinto tiene una salida.
Otro gallo le cantara.
A burra vieja, albarda nueva.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Ahullama no pare calabaza.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Yegua cansada, prado halla.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Está como aji titi.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Acá como allá, y allá como acá.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
La zorra, por la cola.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Los burros prefieren la paja al oro.
Camino malo, pásalo pronto.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.