La mano perezosa, pobre es.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
De pico, todos somos ricos.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Poco dinero, poco sermón.
La muerte, al pobre no se atreve.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Al rico, los amigos le son enemigos.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
En casa pobre no hay mujer buena.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
No da un tajo ni en defensa propia.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Más vale que sobre que no que falte.
La sangre del pobre el rico se la come.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Los hijos son la riqueza del pobre.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Favores harás, y te arrepentirás.
Dar limosna no aligera la bolsa
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.