¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Nada puede dar quien nada tiene.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
El que se apura, poco dura.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Amor de casada no vale nada.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Hacer de toda hierba un fardo.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Jugar la última carta.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.