Un manjar continuado, enfada al cabo.
Ignora al ignorante.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Burro suelto del amo se ríe.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
El que tiene buba, ése la estruja.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Tenés cola que te machuquen.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Amor de lejos, amor de pendejos.
A un traidor, dos alevosos.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Hasta la belleza cansa.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Tal vendrá que tal te quiera.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Colgar los guayos.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Errar es humano.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Va para atrás como el cangrejo.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Duro de cocer, duro de comer.
Honra sin provecho la digo pecho.
La cara del santo hace el milagro.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Mande la razón y obedezca la pasión.
No hay mal que por bien no venga.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.