No hay zurdo bueno.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
La ignorancia es muy atrevida.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Aunque los dos son de barro, no el lo mismo bacín que jarro.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Las penas con pan son buenas.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El que bien te quiere te hará llorar.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Con buena escoba, bien se barre.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Una pena quita a otra pena.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Donde se está bien nunca se muere
Matar un tigre.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Pan con sudor, sabe mejor.
Las armas las cargan el diablo.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Tras el buen comer, ajo.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
De todas maneras, aguaderas.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.