A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Dame pan y dime tonto.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
No hay curva mala pasándola despacio.
Agua que pasa por muchos atanores, no es de las mejores.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Mala noche y parir hija.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Al mal circo le crecen los enanos.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Dar caramelo.
Al rey muerto rey puesto.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
En abril, va la vieja a veril.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Un amigo vale cien parientes
Estoy que no me calienta ni el sol.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
A quien no le sobra pan, no críe can.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Es como el basurero que quema por debajo.
Donde entra beber, sale saber.
Las piedras que mucho ruedan no forman limo.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Cartas cantan.