Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
No tocar pito.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
A lo hecho, pecho.
Lo estancado se pudre.
El ladrón juzga por su condición.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Tu hablar te hace presente.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Febrerillo, mes loquillo.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
A ama gruñona, criada rezongona.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Mal ajeno es ruin consuelo.
El fraile, la horca en el aire.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Oír como quien oye llover.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Limando se consigue de una piedra una aguja
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Tan rápido como un chisme.
Olla quebrada, olla comprada.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Ser el último orejón del tarro.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Bien reza, pero mal ofrece.
Alábate pato que mañana te mato.
Buen lector, mal escribano.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.