El que jura miente.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
A tal puta, tal rufián.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Una manzana podrida daña el barril completo.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Camino malo, pásalo pronto.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Malo vendrá que bueno me hará.
Un muerto hablando de un ahorcao.
A la ocasión la pintan calva.
Malo es quien es bueno por interés.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Si las paredes hablaran.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
Al mal paso, darle prisa.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Can que mucho lame, saca sangre.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.