En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
La mujer rogada y la olla reposada.
El que busca, encuentra.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
El ojo del amo engorda el ganado.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Escatimar y dar a putas.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Ruin amigo no vale un higo.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Quien bien siembra, bien coge.
Cada día verás quien peque y pague.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
A escote, no hay nada caro.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Esta vale en oro lo que pesa.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Un buen día vale por un mal mes
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
La lujuria nunca duerme.
A quien espera, su bien llega.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Pedir más es avaricia.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Lo que haces, encuentras.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.