Dios aflige a los que bien quiere.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
El ama brava, es llave de su casa.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
A jugar y perder, pagar y callar.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
El dinero hace al hombre entero.
El que con locura nace, con ella yace.
Mande la razón y obedezca la pasión.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Mucho preito hace mendigo.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Las arrugas son la tumba del amor
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Amigos pobres, amigos olvidados
Palos con gusto no duelen.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Con buena polla bien se jode.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Buen corazón vence mala andanza.
Dádiva forzada no merece gracias.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Más vale bien amigada que mal casada.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Quien no tiene quiere más.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.