La boda de los pobres, toda es voces.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Vino mezclado, vino endiablado.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Las cosas en caliente pegan.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
No hay bueno caro ni malo barato.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
El tiempo vuela, que se las pela.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Quien anda mal, acaba mal.
Un buen día vale por un mal mes
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
No te salgas por la tangente.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
La carta, corta, clara y bien notada.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
La suerte está echada.
Mano lavada, salud bien guardada.
Para prosperar, madrugar.
Quien vale mucho hace mucho.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Alforjas llenas quitan las penas.
La sugestión obra.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Lo malo nunca es barato.
Hacer pinitos.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.