Buena mula, mala bestia.
La lealtad se paga.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Gente castellana, gente sana.
Quien cae no tiene amigos.
La unión hace fuerza.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Maña y saber, para todo es menester.
Las obras, con las sobras.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Maestre por maestre, seálo éste.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Buen corazón quebranta mala ventura.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
La manzana podrida pierde a su compañía.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Para buena vida, orden y medida.
Escatimar y dar a putas.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
La fortuna es madrina de los necios.