De vaca vieja, novilla brava.
Detrás de los picos van los chicos.
Perdona el error, pero no lo olvides.
La vida da muchas vueltas.
Las palabras no cuestan plata.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
El que se queja, sus males aleja.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Casa convidada, pobre y denostada.
Al gorrino y al melón, calor.
Domingo sucio, semana puerca.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Vino sacado hay que gastarlo.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
A la guerra, con la guerra.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Por el becerro se amansa la vaca
La virtud en sí es un premio
El hable es plata, el silencio es oro.
Hijo descalostrado, medio criado.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Quien hace por común, hace por ningún.
Casado, pero no capado.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Vino y pan andar te harán.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Alabar y callar para medrar.
Más enredado que un kilo de estopa.
Saber de pobre no vale un duro
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.