Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Burro que piensa bota la carga.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
El que antes muere, antes lo entierran.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Quien siempre adula se quema las mangas
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Un muerto hablando de un ahorcao.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Si ofendes serás ofendido
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Compañía, ni con la cobija.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Divide y vencerás.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.