El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Como el espigar es el allegar.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Con maña, caza a la mosca la araña.
Estar como un gallo en paté.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Agua mansa, traidora y falsa.
A capar se aprende cortando cojones.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
En arca abierta, el justo peca.
El hábito es una camisa de hierro.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Cada tonto tiene su manía.
Hasta el rabo, todo es toro.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Juez airado, injusto el fallo.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Riña de amantes, agua referescante.
Codicia mala a Dios no engaña.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Del ocio nace el feo negocio.
El diablo está en los detalles.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.