Riñas de enamorados, amores doblados.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Armas y dineros buenas manos quieren.
No es para cualquier chiflar a caballo.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Donde no hay regla se pone ella.
Que no te den gato, por liebre.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
A mal viento va esta parva.
Soltero maduro, maricón seguro.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
A misa temprano nunca va el amo.
Hacer de una pulga un elefante.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Favores harás, y te arrepentirás.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Al asno no pidas lana.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
En el camino se enderezan las cargas.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Haz buena harina y no toques bocina.
Para prosperar, vender y comprar.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.