Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
El que a burros favorece, coces merece.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Se oye mal pero descansa el animal.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Quieres taparle el ojo al macho.
Tanto pedo para cagar aguado.
La abundancia mata la gana.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
El que primero se levanta primero se calza.
No le pegues a la yegua antes de empezar la carrera.
Va como honda que lleva el diablo.
Otra mancha más al tigre, no hace la diferencia.
Al bobo, múdale el juego.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Al dedo malo, todo se le pega.
Hay que tomar el toro por las astas.
El primero que llega se le sirve primero.
Burro amarrado, leña segura.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.