Un muerto abre los ojos al vivo.
A todo hay remedio sino a la muerte.
La mala vida acaba en mala muerte.
Nadie envejece a la mesa.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
La esperanza no llena la panza.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
No ha visto muerto cargando basura.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
La fe no tiene miedo.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Que cada sacristán doble por su difunto.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
La esperanza mantiene.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Fiado has, tu pagarás.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Las penas no matan, pero rematan.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
A misa temprano nunca va el amo.
Vale más muerto que vivo.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Fraile convidado echa el paso largo.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
El que apurado vive, apurado muere.
No hay viejo sin dolor.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
A virgo perdido nunca falta marido.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.