Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Más vale que sobre que no que falte.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
El que bien ama, tarde olvida.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Las penas no matan, pero rematan.
Ser lento en dar es como negar.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
No hay mal que por bien no venga.
El tiempo no perdona a nadie.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Una pena quita a otra pena.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Entre más apuro menos prisa.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Sueño sosegado no teme nublado.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
No falta un burro en un mal paso.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Mal hace quien nada hace.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Socorro tardío, socorro baldío.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
El tiempo no pasa en balde.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Ruego y derecho hacen el hecho.